Los vinos Malaca se producen en una finca de 27 hectáreas con viñedos en suelos arenosos, situada en Pêra, en el municipio de Silves, cerca del mar, e inició su producción en 2010.
Luís Cabrita, su propietario, vio a su padre producir vino siguiendo el método tradicional de vinificación, para consumo propio.
La dedicación, el compromiso y el placer que vio a su padre tomar en el viñedo y la producción de vino le conmovió hasta tal punto que después de su muerte, decidió iniciar este proyecto en su honor.
Utilizando métodos y técnicas modernas, produce vino tinto, blanco y rosado, y eligió el nombre de "Malaca" porque es el nombre que recibe la tierra en la que se encuentra la mayor parte de los viñedos.